Una higiene bucal debe iniciar desde pequeños, no esperarse a detectar la primer caries, es importante cuidar los hábitos para prevenir problemas.

A continuación mostraremos algunos hábitos que se pueden evitar para llevar un cuidado adecuado:

Chuparse el dedo

La presión ocasiona que se deforme el arco, si el niño se sigue chupando el dedo hasta los 4 años hay más probabilidad de necesitar un tratamiento de ortodoncia en el futuro.

¿Cómo lograr que deje de chuparse el dedo?
  1. Conoce las causas de chuparse el dedo, puede ser al dormir, en el auto o cuando están molestos, identificar el momento en el que realizan esa acción te ayudará a elegir el método.
  2. Felicitarlo, al momento de que el niño no esté chupándose el dedo, felicítalo verbalmente para que exista un refuerzo positivo.
  3. Cubre el pulgar, puede ser con un guante al dormir, un curita, un protector de pulgar, ya que el dedo no sabrá de la misma forma.
  4. Actividades, realizar actividades como rompecabezas, al aire libre, legos, le hará usar ambas manos y necesitará tener ocupado su pulgar.
  5. Explicarle, decirle al niño las causas del porqué debe de dejar de chuparse el dedo para que entienda las consecuencias y tenga una mejor actitud.

Mojar el chupete en azúcar

Los padres continúan utilizando esa técnica para tranquilizar al pequeño, lo más recomendable es calmarlo jugando con el.

Comida triturada

El morder logra masajear la encía y ejercita los músculos de cara y lengua, se debe de dar sólidos desde que sale el primer diente.

Que duerma con el biberón

Puede ocasionar que se deforme el arco al igual que al chuparse el dedo, el contenido del biberón suele ser dulce lo que le ocasiona caries en la mayoría de los dientes.

Rechinar los dientes por la noche

Esto ocasiona un desgaste en dentadura, genera problemas en articulaciones y puede ocasionar dolor de cabeza, en este caso se recomienda acudir al dentista para un aparato de protección.


Recuerda sobre la importancia del lavado de los dientes después de cada alimento y hacerlo a profundidad con cepillo y pastas especiales para niños (hasta los 12 años), ya que contienen menos flúor que la de adultos. Ni hablar de acostarse antes sin lavarse los dientes; cepillarse por 5 minutos de encía a diente.

Recuerda que los pequeños también deben llevar una dieta baja en azúcar para que no se ponga en riesgo su higiene bucal, ¡Que vivan los dientes sanos!


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